algaveñoGarrapatas. Esos parásitos que tanto nos desagradan. La prevención es la clave para evitarlas. Cuando a nuestra mascota le descubrimos una garrapata nos provoca una gran preocupación, en parte por lo desagradable que nos parece el tema en cuestión. Pero sobretodo la presencia de garrapatas implica la posible aparición de alergias e irritaciones en la piel o lo que puede ser peor la aparición de enfermedades dado que éstas pueden ser transmisoras. 

 

Las posibilidades de que su perro acabe con garrapatas, dependerá de su hábitat o zonas que frecuente. Las posibilidades crecen en función de la cantidad de vegetación, a más vegetación más posibilidades de contraerlas.

Una vez que el animal tiene garrapatas, su eliminación debe hacerse lo antes posible. Si no se sabe cómo quitar las garrapatas, lo mejor es acudir al veterinario, dado que existe peligro de que parte del parásito quede incrustado a la piel del animal y provoque infecciones. Si el parásito no está muy incrustado en la piel del perro se puede extraer con unas pinzas No hay que retorcer ni aplastar el cuerpo de la garrapata al tirar de ella. Después hay que limpiar y desinfectar la zona . No hay que aplicar productos que irriten la piel del animal, ni intentar quemar la garrapata, porque hay riesgo de accidentes y quemaduras.

Las garrapatas se alimentan de la sangre animal, para ello, necesitan encontrar a un animal y encaramarse a él. Esto lo hacen mediante unos pequeños ganchos que poseen con los que se agarran al pelo del animal cuando este pasa a su lado. Una vez encima del animal busca una zona óptima donde encuentre flujo sanguíneo y a crecer.

Lo mejor es realizar un método preventivo, como el uso de collares antiparasitarios o el uso de pipeta. Si el animal ha estado en zonas donde pueda haber garrapatas, es aconsejable cepillar su pelo. Si el perro esta decaído y presenta síntomas de tristeza, inapetencia o pérdida de peso, son síntomas de posible hospedaje de garrapatas.