Mascotas y niños

En muchas ocasiones la presencia de niños condiciona la tenencia o no de una mascota. Hay muchas más ventajas por tener una mascota que por no tenerla.

  • Perros fieles protectores. En multitud de ocasiones, un perro ha salvado la vida de un niño, incluso a costa de la suya. Hay muchos casos con historias de héroes caninos.
  • Las capacidades motrices de los animales, son un reflejo para el niño. También el hecho de interactuar con algo que tiene vida propia como un animal, hace que su desarrollo psicomotriz se desarrolle antes frente a un objeto estático como un peluche.
  • Está demostrado, que el niño adquiere más inmunidad frente a alergias si de pequeño se ha criado con animales. No obstante, para evitar posibles contagios con parásitos, es importante que aprenda unos hábitos de higiene, precauciones con no meter al perro en la cama, y esos hábitos le serán útiles para el resto de su vida. El riesgo que podría surgir, es el proveniente de parásitos. Este problema no es tal si se lleva periódicamente a la mascota a la clínica veterinaria, para que el veterinario lleve a cabo el calendario de vacunas.
  • En muchas ocasiones, los niños e incluso mayores, tienen miedo a algunos animales. Estos niños y personas seguro que no han tenido una mascota de pequeños.
  • Tener una mascota, requiere un compromiso de toda la familia. Implicar al niño en algunas de las tareas hace que el niño desde pequeño vaya adquiriendo un grado de responsabilidad, que le valdrá para el resto de actividades cotidianas.
  • La mascota, sea perro o gato es uno más de la familia. Eso implica compartir y compartir es responsabilidad.
  • Un animal trae a la casa simpatía, alegría y eso se traduce en felicidad.

¿Cuándo incorporar a la mascota a la familia?

Si en la familia se decide traer un nuevo miembro, perruno, gatuno, cualquier momento es bueno. No obstante variará en función del tipo de mascota. Niños muy pequeños con mascotas muy frágiles pueden llevar a que éstas puedan acabar mal. Por otra parte, los niños menores de tres años, tampoco sacan van a sacar mucho juego, excepto por el desarrollo psicomotriz.

En el caso de que el niño venga cuando ya está la mascota, puede implicar un riesgo de celos, pero no es habitual. Para prevenir este caso, lo mejor es actuar con naturalidad, dejando, en el caso de perros, que el animal satisfaga su curiosidad natural, dejando que huela al bebé. Por supuesto que el animal no vea una limitación de sus libertades y que se le haga el caso que se le hacía antes. Si se tiene en cuenta estos consejos no debería haber ningún problema.

Los animales peligrosos y los niños

Es cierto que hay razas catalogadas como peligrosas, ver nuestro artículo, en el que podría haber más reservas. En cualquier caso, puedes consultar con el veterinario que tipo de mascota.