La primavera la sangre altera y no solo a los humanos, a nuestros amigos las mascotas, también sufren de este acontecimiento anual.
Estas afecciones primaverales son entre otras las alergias. El polen puede provocar en nuestras mascotas irritaciones cutáneas, lagrimeo y estornudos que en muchos casos sufren en silencio al no poderlos expresar. Ante la observación de cualquier síntoma, es necesaria la consulta al veterinario con el fin de que en la clínica se le puedan realizar las correspondientes pruebas y las soluciones pertinentes.
Cada vez es mas frecuente que los perros sufran de estas alteraciones del sistema inmunológico y dado que la manifestación de estas alteraciones son la irritación y el prurito, la reacción del perro puede ser el exceso del rascado incluso morderse las zonas afectadas con los consiguientes riesgos de las heridas que puedan producirse.

La primavera conlleva una gran actividad por parte de los insectos, por ejemplo abejas, dado que éstas están en su época de máxima actividad debido a la polinización. También arañas, mosquitos y demás insectos disfrutan de la primavera lo que nos obliga a convivir con éstas y a sufrir sus picaduras. Las picaduras de estos insectos pueden provocar inflamaciones en boca, garganta y vías respiratorias, con riesgos de insuficiencias respiratorias incluso asfixia. En ese caso recurrir al veterinario con vistas a un tratamiento preventivo.
Con los mosquitos puede venir la leishmania dado que esta enfermedad se propaga a través de la picadura de los mosquitos. Los síntomas son diversos como diarreas, pérdida de peso y hemorragias nasales, por lo que se puede utilizar un repelente de insectos o bien acudir al veterinario para que vacune al perro contra esta enfermedad. En cualquier caso es necesario tomar precauciones.

La primavera conlleva tambien el cambio de pelo. Su cuidado especial deberá realizarse adecuadamente. En un articulo anterior hablamos respecto a este cuidado de la mascota. <>